RUTA BOTÁNICA POR GANDIA.


RUTA BOTÁNICA POR GANDIA

RUTA BOTÁNICA POR GANDIA

RUTA BOTÁNICA GANDIA

RUTA BOTÁNICA GANDIARUTA BOTÁNICA GANDIA

Una cámara de fotos y un mapa de Gandia es lo único que hace falta para recorrer esta ruta bótanica. Los árboles más singulares y centenarios de la ciudad están cuidados de una forma especial para todo aquél visitante que quiera disfrutar de la naturaleza sin salir de Gandia. La Casa de la Marquesa, el recinto ferial, el parque Ausiàs March o el colegio Borja Jesuitas son algunos lugares que albergan estas especies históricas, como los pinos canarios, las palmeras datileras o los cipreses de gran altura que conviven desde hace más de 100 años y ahora se pueden contemplar con un simple paseo. Bienvenidos a la Ruta d’Arbres Singulars.

Como es sabido, es numerosa la vegetación que convive en Gandia, la ciudad de los Borja. Los árboles más antiguos y singulares que decoran el casco urbano lo convierten en un auténtico museo de arte.

Es por ello que el Ayuntamiento de Gandia ha elaborado una ruta urbana que concentra los árboles más emblemáticos de la vegetación mediterranea. Este viaje está dirigido a todos los amantes de la naturaleza que quieran disfrutar de unas magníficas especies sin necesidad de coger el coche.

La ruta se compone de doce paradas obligatorias repartidas por toda Gandia. Cada zona está señalizada con un panel explicativo que detalla las características de cada especie arbolaria.
El viaje comienza en el Cementerio Municipal de Gandia. No es un lugar agradable, pero la ocasión lo merece. En una superficie que supera los 8.300 metros cuadrados conviven un gran número de especies centenarias, algunas de ellas conocidas como símbolos funerarios, como los cipreses.

Estos árboles alcanzan los 14 metros de altura, una distancia vertiginosa difícil de pasar desapercibida. Pero estas especies no están solas. A su lado también se encuentran otras típicas de los jardines mediterráneos como los plataneros o las palmeras mexicanas.

Si se sigue el recorrido de la ruta, es fácil percatarse del majestuoso pino canario ubicado en la rotonda de la carretera de Villalonga. Un ejemplar de consideradas dimensiones, ya que alcanza una altura de 23,5 metros y un diámetro de 80 centímetros, una pieza única en este paraje.

A partir de este momento, el viaje se bifurca en dos direcciones. La más recomendada es seguir por el parque Ausiàs March. Aquí los dos pinos canarios ubicados en el recinto ferial no son tan espectaculares como el anterior, pero sus dimensiones permiten diferenciarlos a largas distancias.
Centro histórico
Una vez cruzada la pasarela sobre el río Serpis, se puede observar el conjunto botánico que destaca desde el patio del colegio Jesuitas. Algunas especies, con más de 100 años que se encuentran en este lugar son: plataneros, jacarandas, pinos australianos o palmeras canarias, pero no sólo eso, también les acompañan los cipreses, ficus o el tan conocido eucaliptus.

Si se sigue el recorrido, la próxima parada es la Casa de la Marquesa. Es posible que las reformas del paseo Germanies dificulten el paso de la ruta, aunque con un poco de paciencia se llegará a este gran palacio. El magnífico jardín que acompaña esta construcción está formado por especies únicas.La famosa morera aprovechada para la producción de gusanos de seda o la palmera datilera son algunos árboles de este jardín.

La siguiente parada es el colegio Sant Francesc de Borja. Los tres pinos de París o las siete palmeras canarias decoran el patio de esta escuela. Si se retrocede por el paseo la ruta alcanza la séptima parada.

Esta vez la plaza de Crist Rei es la protagonista, donde las cuatro palmeras datileras de 14 metros de altura son utilizadas en muchos casos como referencias visuales.

Junto a otro edificio histórico de la ciudad se encuentra una casuarina de 115 años y más de 25 metros de altura. Esta especie se integra a la perfección en el Museu Arqueològic de Gandia.
El platanero de la calle Perú, o el latonero del parque Joan Fuster son las dos paradas siguientes. Pero sin duda la arboleda con más diversidad de especies se encuentra en la Alqueria Laborde, que alberga Gandia TV. Dentro de sus 2.600 metros cuadrados conviven cipreses de california, pinos de pisos, patas de elefante, palmeras mejicanas, baladres o laureles de hoja perenne.

El viaje acaba en la pinada de Santa Anna. Para llegar a este lugar es preciso atravesar la vertiente este de la ciudad. Aquí, la alameda de pinos blancos y piñoneros envuelven la ermita, convirtiéndola en el lugar con más ejemplares de la ruta.

Este monte también es característico por los cipreses, latoneros o eucaliptus que destacan a grandes distancias. En definitiva, una excursión por la naturaleza gandiense que no se debe dejar escapar.
Información facilitada por:

Julia Inza
http://www.saforguia.com


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